![]() |
| Palau del Lloctinent |
Volviendo hasta el carrer de la Pietat, a la derecha, vemos un casal gran: el Palau del Lloctinent. Un Lloctinent era el lugarteniente del rei, "la mano derecha del rei", era como el Vicepresidente. La función del Palau era ser la residéncia oficial del lloctinent general de Catalunya, es donde se conserva documentación de los condes de Barcelona y reyes de Aragón. Los nombres de los edificios históricos que envueltan la Plaça del Rei son: la Capella de Santa Àgata, el Palau Reial Major, el Saló del Tinell, el Palau del Lloctinent i la Casa Padellàs. El Saló del Tinell a l'edat mitjana era como un salón de audiéncia, donde más o menos se hacía todo. El hecho histórico que se produció en esa Plaza, según lo que cuentan, es que los Reyes Católicos recibieron a Cristóbal Colón.
La otra calle que conecta la Plaça del Rei es la del Veguer (que era el que administraba la justícia, y la veguería era la jurisdicción del veguer), que nos deja a la bajada de la librería. Subiendo un poco, por la derecha, llegamos al "cor polític de Catalunya": la Plaça de Sant Jaume. Esta expresión: "cor polític de Catalunya", hace referéncia a que en esa plaza se encuentran l'Ajuntament i el Palau de la Generalitat, que es donde se toman las decisiones políticas.
Esta plaza está en el cruce de los antiguos "Cardo" i "Decumanus", el nombre de las principales calles de las ciudades romanas. El "Cardo" corresponde a las calles actuales Llibreteria i del Call, i el "Decumanus" a las calles del Bisbe i de la Ciutat.
La funció de la Generalitat es organizar politicamente el autogovierno de Catalunya. Tiene su origen en las
diputaciones permanentes creadas para governar la administración entre reuniones de les Corts i los diferentes territorios de la Corona de Aragón.
La función de l'Ajuntament es responsabilizarse de la política en Barcelona. De eso se encargan unos políticos escogidos por el sufragio universal por los ciudadanos de Barcelona con derecho a voto, en elecciones celebradas cada cuatro años.
La fachada de la Generalitat tiene expuesta una escultura de Sant Jordi porque es el patrón de Catalunya.
Paralelo a la calle por donde hemos venido hay el carrer de Jaume I, que nos deja en la Plaça de l'Àngel.

Travesaremos la Via Laietana, nombre que proviene de los "Laietans", que fueron un pueblo Iber que habitaba en la parte de la costa al sud del Riu Llobregat hasta Tordera.
Ahora acabamos de llegar a el barri de la Ribera, donde irémos hasta los números 64-66, para encontrarnos con una placa en la que dice: <<Estant-se aquí va escurar els últims dies Joan Salvat-Papasseit (1894-1924) de mare gitana. D'obrera estirp i de lleial nació. De dignitat poeta. El poble a un enemic ben noble en el centenari de la seva arribada al moll. Barcelona, 1994>>. Esta placa hace referencia a un escritor barcelonés llamado Joan Salvat-Papasseit.
La iglesia de Santa Maria del Mar
Al final de la calle descubrimos en seguida la església de Santa Maria del Mar, centro espiritual y social del barrio de Ribera.
Éste ejemplo magnífico del gótico catalán, del cual hace falta destacar la sencilleza de las formas, la escasa ornamentación i el gran espacio de la nave central; fue construido el siglo XIV.
El Fossar de les Moreres
Dando la vuelta a la iglesia, nos encontramos en una placeta, el inconfundible Fossar de les Moreres. El Fossar de les Moreres era una de las fosas comunas donde se iban enterrando a los difuntos, aunque hasta después de la capitulación muchos cadáveres eran en las calles de la ciudad. En el muro de mármol hay una inscripción que dice: "Al fossat de les moreres no s'hi enterra cap traïdor: fins perdent nostres banderes, serà l'urna de l'honor. Als màrtirs de 1714". El año 1714 muchos defensores i civiles que murieron durante el asedio de Barcelona de 1713-1714 i fueron enterrados al Fossar de les Moreres, un cementerio adyacente a la basílica de Santa Maria del Mar. Los mártires eran todos aquellos defensores i civiles que murieron.
El peveter que hay en la plaza fue inaugurado en 2001 después de haber sido diferentes
monumentos fallidos como un puente que imitaba lo que había en la edad media,
una plaza que había acabado haciendo tiempo de aparcamiento, etc.
Preguntamos a un señor qué opinaba de todo aquello, y nos respondió que le parecía bien (construir el peveter) ya que es una forma de recordarlos (a los mártires).



0 comentaris:
Publica un comentari a l'entrada